Centenario Primer Corre Postal Aéreo

XXII

EXPOSICIÓN PROVINCIAL DE FILATELIA

Centenario del Primer Correo Aéreo Postal

Noviembre 2020

EL PRIMER VUELO POSTAL SOBRE ESPAÑA

El 1 de septiembre de 1919 marcó un hito en la historia del correo aéreo en España. Ese día dos aparatos Breguet XIV de las Líneas Aéreas Latécoère, pilotados por Didier Daurat y Jean Dombray, despegaron del aeródromo de Toulouse con unas pocas cartas dirigidas a Marruecos, inaugurando la ruta postal Toulouse-Rabat. El vuelo siguió la línea de la costa haciendo escala en los aeródromos de El Prat de Llobregat y de Rabassa en Alicante, donde pernoctaron. Al día siguiente entregaron en Rabat las primeras cartas del servicio postal franco-marroquí. Aun cuando aquel vuelo no transportó correspondencia española, por primera vez nuestro cielo había sido surcado por un avión-correo.

Era el primer éxito de un proyecto más ambicioso, la línea Toulouse-Casablanca-Dakar-Sudamérica, ideado por Pierre Georges Latécoère, aviador e industrial aeronáutico francés, y por el piloto italiano Beppo de Massimi. Tras la buena acogida dispensada por el Ministro de Aeronáutica de Francia, comenzaron a preparar la infraestructura necesaria.

De este modo, el 25 de diciembre de 1918 Latécoère viaja a Barcelona a bordo de un Salmson 300 fabricado en sus propios talleres. Su objetivo es encontrar el emplazamiento de un aeródromo que finalmente instala en una parcela de El Prat de Llobregat muy próxima a la granja la Volatería, en el Remolar, que funcionaba como campo de aviación de Barcelona desde 1916.

A principios de febrero de 1919, llegan a Alicante con el mismo propósito y acondicionan los terrenos de un campo de tiro cerca de San Vicente del Raspeig, que se estrena el día 23 con la llegada de dos biplanos Salmson 2A2 con destino a Casablanca.

Unos días más tarde, el 9 de marzo de 1919, Latécoère sobrevuela Málaga en busca del tercer aeródromo para su compañía en España. Tras acondicionar una parcela denominada El Rompedizo, toma tierra un avión-correo. Acababa de nacer el aeropuerto de Málaga.

Paralelamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia solicita a las autoridades españolas que permitan a las aeronaves de Latécoère sobrevolar y hacer escala en su territorio, ofreciendo la reciprocidad para los aeroplanos españoles.

España acepta la propuesta y el 29 de agosto de 1919 una Real Orden autoriza a la compañía Latécoère a sobrevolar la costa mediterránea española desde Portbou a Cádiz en una franja de 100 km tierra adentro, “con carácter provisional, pudiendo el Gobierno español condicionarla, modificarla, suspenderla o revocarla libremente” y sin que ello supusiese la autorización para explotar comercialmente ninguna línea aérea en España. A cambio España “se reserva el derecho de utilizar las aeronaves de la Compañía Latécoère para el transporte de la correspondencia, previo acuerdo con la Administración francesa”.

Poco después, el 20 de abril de 1920, otra Real Orden fijó las rutas de vuelo, regularizó la situación de los aeródromos de Latécoère en Barcelona, Alicante y Málaga sometiéndolos a la inspección del Ministerio de Fomento y calificó los de Barcelona y Málaga como fronterizos a efectos aduanero

LAS LÍNEAS ÁEREAS LATÉCOÈRE

Como contrapartida a la autorización concedida a Latécoère, en diciembre de 1919 la Dirección General de Correos le encomendó el transporte del correo en el tramo Barcelona- Alicante-Málaga. El contrato, que se firmó el 12 de enero de 1920, obligaba a la compañía aérea a transportar cartas ordinarias de menos de medio kilo y giros postales, aunque quedaron excluidos los envíos certificados y los paquetes postales. España acababa de incorporarse al exclusivo club de las naciones que contaban con servicios de correspondencia-avión.